Con la desaparición física de los habitantes taínos de nuestra tierra, son sus objetos más duraderos — piezas de arte de sofisticada belleza hechas en piedra, concha, madera o cerámica— los que nos permiten tratar de descifrar su legado.

Hay miles de ellos en las colecciones de la Smithsonian Institution; a través del Centro Latino Smithsonian se llevó a cabo un proyecto de investigación sobre el legado indígena del Caribe con el Museo Nacional del Indígena Americano, el Museo Nacional de Historia Natural en Santo Domingo y varios colaboradores en América y Europa. Joyas del arte taíno, realizado con el apoyo de la Fundación de Culturas Americanas, la Fundación García Arévalo y el Museo Regional de Altos de Chavón, brinda acceso fotográfico a una parte de esas colecciones y a la investigación resultante, de modo que hoy los habitantes antillanos podamos reconocer el aporte del mundo taíno a la historia, a la economía y al imaginario cultural de nuestros pueblos.

LAS PIEZAS

Cosmología Los niños rana

Según los pasajes de mitología taína recogidos en tiempos coloniales por Fray Ramón Pané en su Relación acerca de las antigüedades de los indios, la población femenina de la isla fue raptada con engaños por un cacique a la isla de Martininó. Ahí, el inriri o pájaro carpintero formó con su pico el sexo de las nuevas mujeres. A su vez, los niños recién nacidos se convirtieron en ranas, para que no lloraran por la ausencia de sus madres.

Cosmología Los niños rana

Misticismo El hombre animal

Las piezas con frecuencia incluyen figuras alusivas a varios animales, que adquieren rasgos y manifestaciones propias de los humanos, por medio de esquematizaciones y diseños basados en analogías que combinan de manera estilizada la apariencia zoomorfa con aspectos antropomorfos. Por ejemplo, el poder de volar que simbolizan las aves o la capacidad de desplazarse en las tinieblas, personificando seres maléficos y temibles.

Misticismo El hombre animal2

Curanderismo El behique artesano

Las fuentes etnohistóricas refieren que los objetos rituales y las piezas del menaje de los caciques o señores principales fueron obras de artesanos experimentados, especialmente de los behiques o hechiceros, personajes de marcada importancia en las aldeas, ya que con su conocimiento de la farmacopea primitiva tenían a su cargo la curación de los enfermos mediante prácticas mágico-medicinales.

Curanderismo El behique artesano2

Indumentaria Digno de un cacique

Entre los objetos usados como emblemas distintivos por los caciques taínos, en adición a los fetiches y amuletos, sobresalen los guaníes o pectorales, a los que se les aplicaban láminas de oro para realzar su apariencia. Otra pieza de connotada notoriedad eran los cinturones trenzados en algodón y adornados con diminutas cuentas de caracol y pedrerías, mostrando en su centro una carátula con una acentuada expresión espectral que rememoraba las caras de los ancestros.

Indumentaria Digno de un cacique2

Mobiliario La madera tropical

Los bosques tropicales les propiciaron a los artífices taínos excelentes maderas en abundancia, con las cuales confeccionaron numerosos artefactos, tanto rituales como de uso doméstico. Dentro del ajuar confeccionado en madera resaltan los duhos o banquillos ceremoniales, que están considerados como una de las más sobresalientes representaciones escultóricas del arte tribal universal.

Mobiliario La madera tropical

Ritos religiosos Herramientas de la cohoba

Los behiques elaboraban los artefactos rituales de la ceremonia de la cohoba, como los inhaladores de sustancias alucinógenas y las espátulas vómicas que mostraban sugerentes imágenes en sus mangos o empuñaduras. Para la confección de estos inhaladores en forma de “Y”, así como de las espátulas, en adición a la madera se usaron los huesos del manatí, aprovechando la curvatura de las costillas de este mamífero acuático de gran tamaño.

Ritos religiosos Herramientas de la cohoba

Artesanía La alfarería taína

La cultura taína produjo una gran variedad y cantidad de recipientes cerámicos, con proliferación de formas y refinado estilo decorativo, que se caracteriza por sus diseños basados en bandas con motivos incisos y punteados, formando sinuosas secuencias geométricas. Otros elementos propios de la alfarería taína son las asas modeladas con representaciones figurativas cefaloformes, antropomorfas y zoomorfas, que aplicaban en los extremos de las vasijas.

Artesanía La alfarería taína

Autoconciencia La representación del ser

Sus vasos efigies de cerámica ofrecen un singular valor iconográfico, al representar figuras de personajes y animales mitológicos. Están modelados en su totalidad con un gran realismo plástico, como ocurre con las embarazadas de prominente vientre y los personajes esqueletizados que muestran las costillas y la columna vertebral, denotando la delgadez del cuerpo provocada por los largos ayunos de los behiques en sus prácticas de chamanismo.

Autoconciencia La representación del ser

Agricultura Peticiones de fertilidad

Los cemíes de tres puntas o íconos tricúspides, vinculados a rituales propiciatorios de la fertilidad agrícola y a la fecundidad del género humano constituyen excelentes legados artísticos, donde se manifiesta la destreza de los escultores indígenas en el tallado de la piedra. Por lo general, en los rostros de estas deidades tutelares se pueden apreciar algunos de los propios rasgos físicos de los indios taínos.

Agricultura Peticiones de fertilidad

Ocio La pelota taína

En cuanto a los elaborados aros monolíticos y las piedras acodadas, asociados a la práctica del juego de la pelota —celebrado en el batey o plaza de las aldeas—, son igualmente valiosos exponentes de la pericia alcanzada por los artífices taínos en el logro de sus ejecuciones.

Ocio La pelota taína

Música La banda sonora del areíto

Los taínos también confeccionaron instrumentos musicales como las maracas monóxilas, flautas de caña, ocarinas de barro, trompetas o fotutos de caracol y los grandes tambores hechos de troncos de madera utilizados para amenizar sus bailes o areítos.

Música La banda sonora del areíto
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El equipo

Manuel García Arévalo

Historiador, escritor y coleccionista

Juan Rodríguez Acosta

Curador y antiguo director del Museo del Hombre Dominicano

Víctor Siladi

Fotógrafo y director de arte

Nemanja Branković

Fotógrafo

Massiel Capellán

Diseñadora gráfica

Martha Lugo

Directora editorial y traductora

Josefina Dieguez

Economista y traductora