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Lo que hoy conocemos como el grupo de tradiciones rítmicas dominicanas es en realidad una mezcla que parte de la creatividad de nuestros primeros habitantes —en las paredes de las Cuevas del Pomier todavía quedan vestigios de los bailes del areíto taíno— y se enriquece con los contactos que se dieron con Europa y África.

En Identidad y magia el folklorista Dagoberto Tejeda relata la historia de los géneros, los instrumentos, las festividades y el impacto cotidiano de estas fusiones, ilustradas con las coloridas fotografías de Mariano Hernández y Pedro Genaro. El libro termina siendo un rico documento que permite apreciar en detalle la evolución de los bailes folklóricos que forman la herencia cultural dominicana, a la vez que sirve de testigo de aquellas danzas que nuestros pies han olvidado pero cuyos indicios permanecen en nuestro presente, trazando su huella sobre los movimientos que vendrán.

LOS COMPONENTES DE LA MAGIA

Géneros musicales El perico ripiao

El perico ripiao es el conjunto típico del merengue dominicano, compuesto por acordeón, güira y tambora. Nadie enseña al dominicano a bailar ni a tocar merengue; como dijo Jean-Baptiste Labat, lo hacen en el vientre de la madre y cuando nacen, en la casa hacen una fiesta. Los intérpretes más que músicos populares son patrimonios culturales: mantienen la tradición musical y fortalecen la identidad. ¡Perico ripiao solo existe en República Dominicana!

El perico ripiao

FESTIVIDADES El GAGÁ

El Gagá es parte de la herencia africana en la isla de La Española. En Haití como en la República Dominicana es una festividad con motivo de la llegada de la primavera, la cual coincide con las celebraciones y rituales de la liturgia católica durante la Semana Santa. Los grupos son presididos por bailadores que reciben el rango militar de “mayores”, que les exige una vestimenta especial: los coloridos pañuelos —hasta 500— que cuelgan de su cintura como símbolo de sus dioses.

Personajes El Roba la Gallina

Este personaje disfrazado con busto y trasero abundante va por los colmados y tarantines pidiendo dinero o dulces para sus pollitos —que no son más que los jóvenes del pueblo que le siguen en alborozada procesión—. Se dice que su origen viene de un pasado en el cual quienes fueran sorprendidos robando gallinas se les untaba brea en todo el cuerpo y se les cubría con las plumas del ave, obligados entonces a pasear por el pueblo

Personajes El Roba la Gallina

Indumentaria Mover la falda

Además de tener los colores del vestuario un contenido y un simbolismo espiritual-cultural en los bailes folklóricos dominicanos, el movimiento de la falda o el vestido es la esencia para que aflore la vida. Con ese movimiento también se trasmiten dimensiones esteticistas del mundo interior de los bailadores, que definen identidades y producen improvisaciones visuales que culminan en lo inesperado, lo inédito y novedoso.

Indumentaria Mover la falda

Migraciones Los cocolos

Cuando a principios de XIX la enorme industria azucarera local necesitó más mano de obra, recurrió a las islas inglesas caribeñas. Los ingenios de San Pedro de Macorís recibieron entonces a los llamados “cocolos”, quienes trajeron sus creencias y su folklore —incluyendo un teatro popular danzante reconocido como Patrimonio de la Humanidad en 2005—. Hoy, las comparsas arabescas conocidas como “Alí Babá”, con ritmos de origen cocolo, son un destaque del carnaval dominicano.

Migraciones Los cocolos

Simbolismo Parafernalia sincrética

La parafernalia simbólica de la espiritualidad de los dominicanos es una expresión sincrética en colores que sintetizan esas esencias religiosas. El color verde y el rojo es la identificación de Belié Belkán, cuyo padrino es el San Miguel de la liturgia católica. La campana atrae a los “Misterios” o “luases”, así como a las “metresas", deidades de la religiosidad popular, mientras la luz de la vela purifica y abre los caminos.

Simbolismo Parafernalia sincrética

Instrumentos cotidianos El fututo

Los negros cimarrones en Haití, Cuba y República Dominicana utilizaban el fututo de caracol, conocido también como “fututo lambí”, para su supervivencia. Todavía en algunas comunidades dominicanas lo utilizan para el aviso de la diversidad de cortes existente en las carnicerías. De hecho, en épocas más recientes se usó en las protestas callejeras de Santo Domingo, para alertar sobre la aproximación de fuerzas públicas policiales.

Instrumentos cotidianos El fututo

Instrumentos de percusión La tambora

La madre del merengue es de herencia africana, proveniente de Burkina Faso y Madagascar… aunque su sonido es netamente criollo. En efecto, es el instrumento local más difícil de tocar para músicos no dominicanos. Construida de un tronco ahuecado y parches de chivo, el parche de la derecha —que debe ser de chiva hembra— se golpea con un palito, y el de la izquierda —que debe ser de chivo macho— se golpea con la mano, cada lado con una cadencia diferente.

Instrumentos de percusión La tambora

Instrumentos de viento El saxofón

Aunque originario de la Bélgica de finales del siglo XIX e introducido en República Dominicana a través de las tantas olas de llegadas desde Europa, el saxofón se criollizó y con eso pasó a ser parte esencial de la cultura musical dominicana. Para muestra: a principios del siglo XX las bandas comerciales lo introdujeron al perico ripiao, el conjunto típico de merengue, enriqueciéndolo así para muchos bailadores.

Instrumentos de viento El saxofón

Instrumentos idiófonos La güira

Algunos investigadores plantean que la güira como instrumento musical rascador es indígena, pero documentalmente aparece en el período colonial, conocido entonces como “calabacito rascador de Fandango”. Lo cierto es que todavía prevalece en diversos ritmos musicales folklóricos dominicanos. Junto a ella encontramos también el güiro de metal, de herencia africana, común en los atabales, el merengue, la salve, la sarandunga, el bamboulá, el son y la bachata.

Instrumentos idiófonos La güira

Instrumentos armónicos El acordeón

El acordeón que llega de Alemania por Puerto Plata a finales del siglo XIX se expandió por todo el país. Por su estructura rítmica musical de expresar tónica y dominante, se hizo fácil aprender a tocarlo de oído, sin necesidad de ir a ninguna academia. En el Cibao en particular sustituyó a los instrumentos de cuerda tradicionales, adueñándose del merengue y junto a la tambora y la güira conformó el conjunto típico de música popular que hoy es parte de la identidad nacional.

Instrumentos armónicos El acordeón_

Instrumentos de cuerda La guitarra

Los instrumentos de cuerda fueron traídos a la isla por los españoles durante la colonización, y la guitarra fue el instrumento fundamental que acompañaba las danzas en sus festividades. Cuando los intercambios entre la metrópolis y la colonia se tornaron difíciles, ahí apareció la capacidad creativa de los artesanos locales, quienes crearon el dos, el tres, el cuatro, el quinto y en requinto —algunos de los cuales todavía sobreviven hoy—.

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El equipo

Dagoberto Tejeda Ortíz

Folklorista, sociólogo e investigador

Mariano Hernández

Fotógrafo

Pedro Genaro

Fotógrafo

Edis Sánchez

Folklorista e investigador de partituras

Elisaury Suárez

Cartógrafo

Basilio Belliard

Poeta, crítico literario y corrector de estilo

Julián Amado

Ilustrador

Martha Lugo

Directora editorial

María Rosa Baquero

Directora de arte y diseñadora

Carmen Nova

Asesora creativa

Christian Lugo

Traductor